Cuando oímos esa canción triste a más no poder, y automáticamente sonreímos, porque nos recuerda al otro.
Cuando ese "eres perfecta" fluyó por mis oídos hasta caer en mi corazón, haciendo que toda mi piel susurrase baladas de amor.
Cuando me sonríes y cuando me llamas. Cuando me siento sobre tus piernas a hablar contigo, dándonos igual que piensen que somos pareja, porque ambos sabemos que no lo somos.
Cuando nos quedamos callados, mirándonos a los ojos, sonriendo, sin nada que decir.
Cuando me muerdo el labio y tú me acaricias la mejilla.
¿Soy tonta por enamorarme de esos momentos?
Quizá. Pero empiezo a entender las baladas de amor.
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