"No eres más grande por conocido, que por sonrisas contigo."
- Triana Povedano

martes, 15 de mayo de 2012

Capitán Morgan.


Capitán, Capitán Morgan.


Cruzó mares y luchó contra los más temibles soldados de la inquisición.
Fue vanidoso, soberbio, mentiroso... Y mujeriego.
Usaba su belleza y sus penetrantes ojos para seducir a toda aquella dama que se le cruzaba y cuando había conseguido lo que quiería, que nunca se iba sin conseguirlo, las mataba.
Yo fui una de ellas, pero no acabé en una caja de pino.

Corría el siglo XIII, lo recuerdo bien... Tenía 15 años y bueno, como todos éramos en esa época, era católica. Se quemaban a las brujas vivas. Pero se olvidaban de los brujos.
Hombres, se creían superiores, se creían grandes por entrar en el ejército... Las mujeres también tenemos algo de mérito, ¿no? Para eso les damos vida, los llevamos un tiempo en nuestro vientre para que luego ellos nazcan y se crean superiores...
Lo peor es que mis pensamientos, por muy correctos que sean, no los puedo decir en voz alta, porque me quemarían por hereje.
Me dejaban salir sola, por lo que fui a realizar la compra al mercado de la plaza. Adivinen a quien encontré ahí. Sí, al Capitán Morgan.
Su largo pelo marrón, ensortijado y algo despeinado me cautivó... Sacudí la cabeza y seguí con mi compra. Vi una manzana... Oh, ese era un bien que nunca me podría permitir. Quise cogerla para, al menos, sentir su tacto. Pensé en robarla, o en morderla y salir corriendo. Mi razón me dijo que no lo hiciera, y le hice caso. Sentí una respiración en la nuca y apareció a mi lado. "Al parecer, la joven tiene dinero."- dijo con una embriagadora sonrisa.-
 - Al parecer, la joven tiene dinero.- Me insinuó, con una embriagadora sonrisa. 
No me atreví a dirigirle la palabra. 
Su piel bronceada estaba iluminada por el sol y su pelo caía por sus hombros hasta poco más de su pecho.
Era guapo, para qué mentir, y tenía unos ojos color esmeralda que hipnotizaría a cualquier dama. 
Dijo que él me llevaba la cesta y por mucho que le negase amablemente, él insistió, y acabó llevándola. 
Decidí no comprar nada, sólo un poco de yerba para hacer una infusión. Cuando salimos del mercado, me pidio dar una vuelta. Acepté. En nuestra vuelta silenciosa me fijé en él, tendría unos... 23 años. Le pregunté por su nombre y me respondió. 
Nos sentamos al lado del río y dejamos la cesta. Congeniamos bien. Una cosa llevó a la otra, una acaricia a otra, un beso a otro... Y mi castidad se la llevó el diablo.
Después de eso, él sacó un cuchillo y yo me asusté. Le sujeté las muñecas, impidiéndo que me quitase lo que me quedaba, la vida. Le di una patada en el pecho tan fuerte que se tuvo que encoger del dolor, cogí mi cesta y salí corriendo a mi casa.


Nueve meses después, tuve un hijo suyo. 
Le dije a mi padre que me violaron, no sé si se lo creyó, pero no puso pegas. 
No supe nada de él, sólo sé de la cantidad me jóvenes que acabaron muertas por su culpa. He oído leyendas, leyendas de que es la reencarnación del diablo, un ser inmortal, o algo así... 
He oído rumores de que lo convirtieron en perro, de que lo congelaron, o que lo ejecutaron en otro país, de que el mar se lo tragó... 
En las leyendas y los rumores, lo menos importante es la verdad.

lunes, 14 de mayo de 2012

¡Sonríe!

¡Sonríe! ¡Nacistes para ser feliz!
Para afrontar todos los problemas de la vida y para reír con cualquier broma. ¿Merece la pena estar amargado?
¡NO! 
Me alegra de que hayas llegado tan lejos, porque eso significa que eres FUERTE.
Eres alguien que sonríe, así serás fuerte y quién sabe... Alguien se puede enamorar de tu sonrisa.
¡Haz locuras! No pierdes nada.
Enamórate como si fuese la primera vez. Coge flores, salta de piedra en piedra, viaja, conoce gente, más gente, MÁS GENTE.
Ignora a esas guarras y esos capullos que te amargan, ¡no merecen la pena!
¡Canta en la ducha, toca la guitarra del aire!
Pero lo primero, sé feliz.
Es algo que te pido yo, por tu bien. No es necesario tener un amor de tu vida a tu lado para sentirse bien, tampco una familia perfecta ni ser actractivo, no es necesario nada de eso.
Sólo tienes que ser tú mismo y mostrarte así al mundo, sin verguenzas, sin márgenes, sin tiempo.
Sé feliz, sé tú.
La mentira y la soberbia son lo que impiden ser feliz. 



domingo, 6 de mayo de 2012

Mamá

Hola, mamá. Aprovecho que tengo un blog para felicitarte, intentaré que lo veas pero siempre cabe la posibilidad de que no lo veas, sea por lo que sea.
No voy a empezar diciendote que te quiero mucho, aunque sea verdad, si no recordándote algunas cosas que hemos pasado juntas.
Cuando nací te tuvieron que abrir de cesaria, lo siento mucho, no era mi intención, pero jo, yo quería nacer y tu cadera no me dejaba.
A los pocos meses recuerdo que tuviste a mi hermanita, y que las dos te teníamos loca.
El viaje a Lanzarote me lo han contado, pero no lo recuerdo bien.
Las ferias de la ciencia, nuestras charlas solas, cuando estuve en el hospital y me agarrabas la mano... Todo.
Tampoco te voy a decir que eres la mejor madre del mundo, pero eres MI MADRE y te quiero tal y como eres. (aunque a veces te pases un poco)
Feliz día de la madre y que la suerte esté, siempre, siempre, de tu parte.

Una madre es alguien que nunca, pero nunca vas a poder perder.



Feliz día de la madre a todas las mamás.

jueves, 3 de mayo de 2012

Él.

Merece la pena tener un amigo. Un mejor amigo es un chico al que le puedes llamar fruta, me dijeron. Bueno, yo tengo un mejor amigo, no porque le llame fruta, porque esos no tienes porque ser mejores amigos, pero sí un mejor amigo.
A él le da igual lo que piensen de él y es tal y como él quiere. Se alegra de sus logros, como todos, pero también de los míos. Es como una segunda madre, enserio. Y le quiero tanto, o incluso más que si fuese mi alma gemela, mi media naranja o lo que sea. Él me ha enseñado a ser como soy y a que no debo pensar en lo que pensará la gente sobre mí, que debo ser yo.
Nos gusta hacer locuras por la calle, cantar metal y pasarlo bien.
Desafinamos, pero lo pasamos de puta madre.
Hoy, iba cantando con él por la calle una canción de System of a Down (SOAD) (Enlace a la canción que cantábamos).
La gente nos miraba raro.
Que piensen lo que quieran.
Pero espero, que lo primero que piensen, sea:
Que somos felices.