A él le da igual lo que piensen de él y es tal y como él quiere. Se alegra de sus logros, como todos, pero también de los míos. Es como una segunda madre, enserio. Y le quiero tanto, o incluso más que si fuese mi alma gemela, mi media naranja o lo que sea. Él me ha enseñado a ser como soy y a que no debo pensar en lo que pensará la gente sobre mí, que debo ser yo.
Nos gusta hacer locuras por la calle, cantar metal y pasarlo bien.
Desafinamos, pero lo pasamos de puta madre.
Hoy, iba cantando con él por la calle una canción de System of a Down (SOAD) (Enlace a la canción que cantábamos).
La gente nos miraba raro.
Que piensen lo que quieran.
Pero espero, que lo primero que piensen, sea:
Que somos felices.

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